Silvia

Silvia y Pablo se casaron hace mucho tiempo en Los Ángeles. Pero era el momento de compartirlo, por fin, con todos sus amigos y familiares. Silvia, quería algo distinto, con mucha gasa, muchos detalles y sobretodo, quedarse con un vestido midi para la fiesta. Por eso hicimos un cuerpo de talle bajo con un cinturón drapeado. Mangas ranglan y escote halter con cuello drapeado. Todo en bambula de seda color marfil. La falda, de varías capas al bies, se desmontaba para dejar a la vista solo la capa superior para el baile. Como remate final, una capelina de más de seis metro de largo drapeada en un hombro que hacía de cola y velo a la vez. ¿Quién dijo que las gasas no eran para el invierno?